lunes, 9 de marzo de 2009

expresión oral



HACIA UNA DIDÁCTICA DE LA
LENGUA ORAL




¿HAY QUE ENSEÑAR A HABLAR Y A ESCUCHAR?

Siempre se ha creído que niños y niñas aprenden a hablar por su cuenta, en casa o en la calle, y que no hace falta enseñarles en la escuela. Hablar bien o hablar mejor no ha sido una necesidad valorada hasta hace poco.
En una concepción moderna de la escuela, desde la que se persigue la formación integral del alumnado, el área de Lengua debe ampliar sus objetivos y abarcar todos los aspectos relacionados con la comunicación.


Sobre la enseñanza de la lengua oral

Una persona joven que va notando cómo se afianza su dominio oral, se siente más seguro, autónomo e integrado, pues hablar y escuchar son acciones cotidianas e implican interacción, compartir ideas, sentimientos, necesidades y, si se establece un método de trabajado de escucha atenta y organizando previamente lo que se dice con las convenciones lingüísticas adecuadas, la comunicación es efectiva.
La oralidad en su doble vertiente comprensiva (escuchar) y transmisiva (hablar y conversar) constituye el medio idóneo y más extendido de nuestras relaciones humanas, desde los contextos más espontáneos a los más formales.
A pesar de que ya hay mayor sensibilidad educativa hacia este tratamiento didáctico, el profesorado sigue sin saber cómo actuar exactamente; padecemos, además, un cierto vacío informativo con respecto a la sistematización de actividades y, sobre todo, un gran vacío en nuestra formación universitaria.
Veamos algunas consideraciones didácticas generales a tener en cuenta:
Tomar conciencia (alumnado y profesorado) de las necesidades orales de los alumnos y alumnas.
· Proyección de resultados a medio y a largo plazo, no conviene cifrar expectativas urgentes e inmediatas.
· Equilibrar la importancia de la corrección y la fluidez.
· Mantener el orden en las clases de lengua oral.
· Es imprescindible la planificación de las actividades de expresión oral.


UNA SESIÓN DE LENGUA ORAL PARA 2º DE E.S.O.

A continuación presento una sesión de trabajo en el aula que conjuga expresión y comprensión oral.

Objetivos de la sesión

Tomar conciencia del aparato fonador y posibilidades de modulación, entonación y volumen de la voz.
Concentrar la atención en el discurso oral propio y ajeno construyendo textos orales descriptivos y explicativos.
Valorar la participación y el respeto a las aportaciones propias y ajenas en este tipo de tareas, considerándolas elemento fundamental para su desarrollo integral.

Actividades

El alumnado distribuido por la zona del aula delimitada deambula haciendo respiración diafragmática y emitiendo con suavidad la estructura “shi-fu, shi-fa”, hasta agotar la reserva pulmonar para volver a inspirar.
Formamos un círculo para realizar desde parado, ejercicios de gestualización facial y bucal.
Formamos dos círculos concéntricos que giran en sentido contrario. A la voz de ¡Ya! se paran y emparejan. Cada uno habla de sí mismo a su pareja intentando no escucharlo y no perder la concentración en su propia historia.
Oficina de objetos perdidos: Cada alumno entrega un objeto determinado (lápiz, reloj, cinturón,...) que será el mismo para toda la clase. Un voluntario/a simula ser el encargado de la oficina, escucha atentamente las explicaciones y descripciones del objeto de cada compañero/a, si les resultan inteligibles y claras los devuelve.
Cada alumno apunta una palabra (nombre o verbo) en un trozo de papel. Se recogen y redistribuyen de modo que cada uno tenga uno diferente al suyo. Por parejas cada uno ha de dirigir la conversación hacia temas relacionados con la palabra escrita en el papel. “Gana “el que es capaz de conseguir que el compañero diga la palabra escrita.

Evaluación de la sesión

Se realizará, en la parte final de la sesión, autoevaluación y hetroevaluación
ateniéndose a los siguientes puntos y con una valoración de 1 a 5.

º Grado de satisfacción.
º Grado de implicación y participación.
º Fluidez expresiva (velocidad y ritmo, soltura, seguridad, conexión del discurso).
º Corrección expresiva (precisión léxica, gramaticalidad, normativa, pronunciación clara o vocalización).